Un GATO. El gato de Bruno y Marta
No me gustan los gatos, pero este gato es especial.
No me gustan los gatos porque los considero ariscos, solitarios, que no crean lazos con sus dueños, que son difíciles de educar, que simplemente se creen los dueños de la casa y pasean a sus anchas por donde les apetece.
Me pone nerviosa la agilidad de los gatos, la rapidez con la que pegan esos brincos imprevisibles y van de un lado al otro del salón, sorteando cualquier obstáculo que se les ponga por delante, ya sean muebles, sofá,… Eso un perro no lo hace.
Pero este gato es especial. Con su mirada transmite todas las palabras que no puede pronunciar. Su elegancia al caminar emana tranquilidad. Increíblemente, durante los dos días que estuve conviviendo con él, llegué incluso a pensar que me gustaría tener un gato!
